Tiempo y Espacio
El fin de semana largo de Mayo estuve en Pinamar con los mellizos. La temperatura nos pedía botitas, guantes y quizás una capucha. El sábado nos metimos y estaba chico. A la tarde empezó a entrar una sudestada que prometía buenas olas para el día siguiente. El domingo entraban unas derechas con fuerza y prolijidad. A la mañana me metí solo, porque los mellis ya se habían ido a Buenos Aires. Con mi madre muy preocupada por el frío y con 4 sobrecitos de azúcar (como los de los cafés) ingeridos para darle a mi cuerpo energía para combatir las bajas temperaturas, la sesión matutina me dio ganas para volverla a repetir a la tarde. Compartí la siguiente sesión con dos locales y, por alguna razón, tenés menos frío cuando estás acompañado. El lunes volvía a Buenos Aires con madre. Antes de partir hicimos una visita al océano para despedirlo por algunas semanas o meses. Ese mismo día a la tarde me encontraba en la facultad y me sobrevino un sentimiento muy frecuente en mí cuando vuelvo de est...