Surfeando en Pinamar: las olas, el viento y los pinos
Buenas a todos los surfers y no surfers que por alguna razón se encuentran leyendo estas palabras. El porque de la creación de esta página es mi pasión por el surf y especialmente en Pinamar. Muchas veces me han dicho que en Pinamar no hay buenas olas y que debería ir a Mar del Plata. Si bien es verdad que en Mar del Plata las condiciones para que se produzcan olas grandes y prolijas se dan más seguido que en Pinamar, dada la diversidad de accidentes costeros que presenta, Pinamar posee ciertas características que me apasionan y la hacen uno de mis lugares donde encuentro esos viajes que, a pesar de tener corta duración, perduran mucho tiempo en mi memoria, también llamados "fluir en una ola". Sí, es difícil aprender a surfear en Pinamar, pero hay quienes dicen que a veces el camino difícil es el que más nos hace crecer. En Pinamar no hay bahías, no hay reparos para el viento, los bancos de arena cambian... pero hay algo en esa dificultad de encontrar la ola perfecta que hace que nos conectemos más con la naturaleza al aprender a mirarla mejor. El mar abierto, el viento, la naturaleza viva, la soledad... no existen los crowds en Pinamar, quizás te cruces con crowds de gaviotas o toninas, y es algo muy lindo de encontrar.
Considero una ironía realmente a aquellos surfers que se quejan de los crowds. En definitiva, no es lindo que tan bonito sentimiento, el que nos produce fluir con el mar, llegue a mucha gente? A cada uno de nosotros le "picó el bicho" del surf al ver a otras personas practicarlo. Y será así por siempre. Las veces que he surfeado en Mar del Plata ha sido la mayoría con crowds, y me encanta ver gente de todas las edades disfrutando de lo mismo que yo y entendiendo lo que siento. Es casi inevitable ponerse a hablar con los demás surfers en el agua, y cuando te alentás por las olas, cuando los "dale, buena ola!" se escuchan, y esas miradas cómplices de bienvenida al agua... todo hace del surf un deporte mucho más rico, humano y entretenido. A mi parecer, las cosas se disfrutan más cuando se comparten, y ésto va para todo aspecto de la vida.
Volviendo a Pinamar, mi intención no es que dejen de ir a Mar del Plata, de hecho, siempre que surfié ahí la pasé muy bien. La idea es que conozcan Pinamar y disfruten de algo diferente. De mi propia experiencia aprendí que agarrar olas muy buenas en días no tan buenos es tan, y a veces aún mas satisfactorio, que agarrar olas muy buenas en días muy buenos. Me hace sentir que he evolucionado como surfista sacarle todo el jugo a las olas incluso cuando éstas no tienen mucho jugo para ofrecer. Sin embargo, el jugo sanguíneo que corre por nosotros es siempre el mismo, y que fluya más o menos depende totalmente de nosotros. Surfeen con alegría y compartanla con los demás!
Buenas ondas!
Foto: Pablo Bianco
Comentarios