Una más

A las 17:45 me fui a dormir una siesta para descansar de la intensa y gran sesión de la mañana. La idea era volver a meterme en la última hora de la tarde, mi horario favorito. Me levanto a las 18:24 y bajo. Sebas ya estaba haciendo el asado, y me pide que haga la picada. No podía decirle que no, tenía que aportar en algo. Corto un queso, dos salames y un pan, mientras me tomo una corona con lima. 19:10 había terminado. El magicseaweed me había dicho que a las 19:39 se iba el sol y la última luz a las 20:07. Tenía menos de una hora, y no lo dudé. Mentira, lo dudé un poquito, pero me convencí de que estar en el mar aunque sea un ratito justificaba el esfuerzo. Me puse el traje y me fui corriendo con la tabla bajo el brazo. ¿Puedo ser tan cebado, tan adicto? 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pinamar Surf Spots

Surfeando en Pinamar: las olas, el viento y los pinos

Tan sólo un instante que perdura por mucho tiempo